Michel Arnau cuenta en Soho una anécdota que deja por el suelo al oficio publicitario

 

Escribe: Alberto Morales

Con amigos así, parta qué enemigos.

El hombre, muerto de risa, dice que enfrentado a una reunión importantísima con un cliente cuyo producto era al parecer un detergente, y ante la inminencia de presentarle una solución creativa que no llegaba, decidió apagar las luces de la sala de junta y que prendieran el proyector para que sobre la pantalla se viera la luz blanca.

???Y…? como que dijo el cliente, y entonces Michel se despachó a sustentar que ESE(??!!) era el comercial, que ESA(??!!) era la solución creativa.

Si un hombre con la representatividad, la importancia y trascendencia en este oficio dice tamañas barbaridades, ¿qué pueden pensar los anunciantes que significa el oficio publicitario?

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